Si eres un desempleado puedes aprovechar tu tiempo montando tu negocio on line o cualquier otra cosa, pero hay que hacer algo, empezando por detectar las actitudes que nos bloquean para ser proactivos.
¿Aún mantienes la esperanza de encontrar un empleo?
En mi caso, ya no apuesto por ello. Es posible que me salga algún trabajo para alguna campaña o temporal. Esto no se debe sólo a mis características personales. El mercado de trabajo tal como lo conocemos está cambiando y no volverá a ser lo que era. Buscando en google “cambio del mercado laboral”, p.e., cualquiera llega a esta conclusión, También hablando con tus allegados. A mi me sirve la longitud de la cola para entrar en la oficina de empleo , que crece de día en día, o la demora, cada vez más larga, cuando pido cita previa, o las oficinas de ETTs que he visto cerrar...
A fecha de hoy tenemos cinco millones de desempleados en España,…” la única forma de solucionarlo es ser conscientes de qué queremos hacer, qué podemos aportar, y elaborar un plan para lograrlo.
Igual que las empresas desarrollan un plan para generar ingresos, las personas tenemos que hacer lo mismo. Para salir de esta crisis, cada vez más gente tendrá que crearse su propio empleo. La época de los salarios altos y el pleno empleo se ha acabado.”
…Y la estabilidad laboral. Se acabaron hace tiempo. Ahora cuesta hasta encontrar un empleo precario.
Esta crisis es la oportunidad para crear algo mejor
Un modo de ganarme la vida en el que se combinen deseos, talentos y habilidades propias. Un negocio que tenga que ver con el tipo de vida que quiero vivir y lo que quiero aportar al mundo. Esto no se estaba favoreciendo en el mundo del empleo. Personalmente, como mujer y madre me identifico muy bien con este fragmento de “El ombligo de Atenea” de Mónica Álvarez.
Existe una tendencia creciente en este sentido y se están aportando herramientas para organizar este cambio. Son ejemplos de ello el libro de Business Model in You, la Reingeniería Profesional de Ana Cecilia Vera…
¿Qué puede ocurrir si sigo parada y no hago nada?
Adiós calidad de vida y estado del bienestar.
Se verá afectado no sólo el presente (dejar de ahorrar, apretarse el cinturón, prescindir de lo superfluo, no tener para pagar las facturas, endeudarme)
Sino también mi futuro y el de mi familia (no tener pensión de jubilación, no poder pagar formación para mí y para mis hijos…)
Esto si hablamos solamente de lo económico. Se pueden predecir además dificultades sociales, emocionales, de salud…
¿Te identificas con este panorama?
Soy una convencida de que lo que vivo en el presente es el resultado de todas las decisiones y acciones que ejecuté en el pasado (lo que hice y lo que no hice)
Por lo tanto, cuanto más tarde en actuar más resultados residuales habrá para tu futuro (la cosa empeorará).
Una vez que reconozco cuál es la situación y su pronóstico desastroso. ¿Qué es lo que me impide ponerte en marcha?
Entonces es cuando aparecen las excusas como:
- Es muy difícil, no va a resultar.
- No estoy capacitada.
- No tengo tiempo
- No tengo dinero
- Nadie me apoya
- No sé qué hacer…
O voy postergando el hacer algo.
Detrás de las excusas siempre hay una razón oculta: miedo, comodidad, actitudes aprendidas como patrones de comportamiento…Vigilar y sacar estas malas hierbas es un ejercicio de introspección que evitará que autosaboteemos nuestros proyectos.
Hay que actuar. En vez de pensar o decir “tengo un problema”, plantear: ¿qué puedo hacer para resolver esta situación?
A este cambio de actitud se le llama proactividad. Significa tener iniciativa y también ser responsables, responder. Lo contrario de la proactividad es la reactividad. Siendo proactivos nos convertimos en los protagonistas de nuestras vidas. Siendo reactivos nos convertimos en víctimas.
El emprendedor es proactivo.
Yo me comprometo ha desarrollar la proactividad como un hábito ¿y tú?
Una vez que has adoptado una actitud proactiva y emprendedora tendrás que explorar e investigar distintas alternativas, entre ellas puedes considerar el montar un negocio en Internet. Hay muchas razones para hacerlo.
Te dejo una lista de actitudes que son la causa frecuente que nos impiden tomar acción:
- Las quejas. Nos colocan en una situación de víctima. Se coloca el control en el exterior. Se fracasa antes de haber comenzado porque ni siquiera se intenta. Crea un estado de insatisfacción pulula en la vida como un disco rayado. Drena la energía personal, nos mantiene cansados y desenfocados en una situación propicia para que aparezcan situaciones problemáticas, Todas las facetas de la vida se ven comprometidas. La autoestima cada vez está más minada, sin tener donde apoyarse. En realidad uno se dice a sí mismo que es incapaz de conseguir el tipo de vida que merece.
- Concentrarse en lo negativo.
- Dejar que personas negativas nos influencien. Nadie nos puede herir sin nuestro consentimiento.
- Pensar que el pasado se va a repetir en vez de pensar que la experiencia del pasado nos va a servir.
- No dar prioridad a aprender, crecer, capacitarse.
- No crear espacios para conectar con nuestras fortalezas idóneas
- Minimizar los logros propios. No se trata de ser vanidoso o soberbio sino de valorarse.
- No pedir ayuda por temor a que nos la nieguen. Cuando alguien nos dice que no, dice que no a la petición, no a nosotros. La petición es lo contrario de la queja.
- Tener miedo y no hacer nada.
- Pensar que lo que queremos se consigue sólo con dinero y no explorar otras alternativas para conseguir lo que queremos.
- No detectar ladrones de energía, hábitos en la forma de conducirse como el desorden o no cuidar de las cosas. Es por no estar conectado con lo que queremos.
- Estar recostado en los éxitos pasados
- Postergar lo importante por actuar en lo urgente.
- Demasiadas ideas en la cabeza
- No dejarse aconsejar. Pensar que uno lo sabe todo.
[...] No hay que dejar de buscar empleo, desde luego, pero una vez que ya hemos “echado” los curriculae del día (que hoy es tanto como ir a echar la Primitiva)¿Qué hacemos?. Te remito a este otro artículo del blog. “Como estar desempleado sin estar parado” [...]
ResponderEliminarBuenas, Paloma
ResponderEliminarEstoy bastante de acuerdo con todo lo que comentas, pero también es cierto que hay días que uno no sabe por donde atacar.
Llevo casi 3 años en desempleo y he intentado casi todo, desde trabajar gratis hasta montar un negocio, pasando por formarme en ámbiitos desconocidos para mí, pero con poco éxito, la verdad, solo el de distraerme mientras lo hacía.
En fin, no soy de las que se quedan quietas pero actualmente me siento sola e incomprendida y no se adonde acudir ni hacia donde tirar.
Me he encontrado tu blog buscando asociaciones de parados, porque pienso que la unión hace la fuerza y que además puedo ayudar a personas que estén aún más perdidas que yo.
Gracias por tus ánimos y seguimos en contacto.
Un saludo afectuoso.
María L. Rodríguez Lista
mlrlsta@gmail.com
654-500191
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Gracias por compartir la realidad de tus sentimientos en mi blog. Realmente es muy duro y toca, no solo intentarlo todo, sino reinventarse, transformarse. Porque nos han fabricado para un destino que no es lo que estamos encontrando.
ResponderEliminarTe felicito por no ser de las que se quedan quietas. A quien se queda quieto nadie le va a llevar las soluciones a su casa y, posiblemente, aunque se las llevasen, no las aprovecharía.
En el tiempo que llevo en el blog he conocido a gente que ha encontrado ya empleo o que van avanzando en un proyecto empresarial. Aquí o te mueves o te hundes. Es la forma de generar opotunidades, creándolas uno mismo o buscándolas.