¿Eres un profesional con un estupendo curriculum, alta titulación, idiomas, experiencia profesional, excelente trayectoria? ¿Te han puesto de patitas en la calle? ¿Te las estás viendo y deseando para encontrar ofertas de empleo y no hay manera de que te llamen para una entrevista?
No eres el único ni mucho menos, esto que te ocurre ya es “normal”.
Desde luego que no se trata de una situación personal propiamente tuya.
Se me ocurre que la situación se puede ver de tres maneras.
Es una situación personal, por no tener la carrera adecuada o no estar buscando adecuadamente
Es una situación debida al estado de la economía, de la sociedad, de política...
Estamos asistiendo a un cambio de paradigma laboral.
Las dos primeras propuestas te conducen a la depresión.
Es una situación personal, por no tener la carrera adecuada o no estar buscando adecuadamente
Nadie puede decir que las cosas te hubieran ido de otra manera si hubieras tomado otras decisiones. Y no es que lo estés haciendo mal, es que la cosa está mal.
Sin embargo, si hay algo que puedes hacer ahora. Cambiar radicalmente tu modo de ver el panorama. Y actuar en línea con la propuesta 3.
Es una situación debida al estado de la economía, de la sociedad, de política...
Desde luego, que es una situación resultante de la crisis financiera, la explosión de la burbuja inmobiliaria, etc, etc.
¿Significa esto que la situación irá cambiando por sí misma hasta volver a la “normalidad” de la situación anterior?
Yo no creo que esto sea así, ni mucho menos.
Leyendo las noticias y viendo lo que pasa en la calle parece que seguimos aferrados a un barco que se hunde.
Se toma como indicador la creación y destrucción de puestos de trabajo, empleos por cuenta ajena, cuando lo que está ocurriendo es que el modelo de empleo se está viniendo abajo.
Las empresas ya no pueden o no quieren tener empleados con sueldos altos y prestaciones sociales.
Está claro, que estamos caminando hacia la precarización del empleo. Hace falta mano de obra barata. (Del mismo modo que hemos obtenido materias primas baratas explotando en Tercer Mundo) El empobrecimiento que estamos sufriendo, juega a favor de las grandes empresas en este sentido y no me extrañaría que existiese una intencionalidad por parte de algunos grupos de poder para que esto sea así.
Mantienen nuestra mirada fija en el empleo por cuenta ajena y nos lo ponen bien difícil para trabajar por cuenta propia. ¿Puede que interese que haya más autónomos para mantener el precario sistema de la seguridad social pero no pequeñas empresas?
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Estamos asistiendo a un cambio de paradigma laboral
Caminamos hacia los sueldos bajos y la merma de las prestaciones sociales. Todavía encuentro gente que se resiste a creerlo y, si lo admite, no reacciona.
Recuerdo una conversación en Nochevieja con mi cuñado, en la que se resistía a admitir que el sistema de pensiones de la seguridad social estuviera en quiebra o fuese a quebrar. Estaba convencido que el Gobierno haría cualquier cosa por mantener este sistema de seguridad social tan fundamental. !!??
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Ahora sí, el chiste de los tres loros
Un caballero acude a una pajarería para comprar un loro. El dependiente le muestra un espécimen que tiene un precio de 1000€ y le dice: “este loro habla dos idiomas”. El comprador se asombra.
El caballero ve otro loro en el escaparate y pregunta: “¿y cuánto cuesta ese otro loro?”
El dependiente le contesta que el otro loro tiene cinco idiomas, conocimientos avanzado de informática y contabilidad y su precio es de 1500 € y añade: “por último, tengo este tercer loro que cuesta 3000€”. El señor ya está asombradísimo y no puede por menos de preguntar cuáles son las insospechadas habilidades del tercer loro. “¿Este loro cuantos idiomas habla? ¿Qué habilidades tiene?”
El vendedor le contesta:
No habla idiomas, ni tiene otras habilidades, pero los otros dos loros le llaman jefe.
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Moraleja
Este chiste va muy bien para reírse de los jefes, ciertamente, pero yo hago otra lectura.
Nos hemos metido en la cabeza que, para triunfar en la vida, teníamos que acumular cuantos más títulos académicos, mejor. Nos hinchamos a aprender idiomas, ha terminar carreras y estudiar másteres y doctorados.
De este modo, estaríamos en condiciones preferentes para conseguir un puesto fijo en una gran empresa, ganando un pastón. Y fueron felices y comieron perdices.
Este modelo pudo funcionar algún tiempo, cuando no había tantos titulados. Pero, ahora sobramos. Por la ley de la oferta y la demanda nuestro valor se ha ido al garete.
¡Qué estupendo momento para tener trabajadores supercualificados por poco dinero y sin ningún compromiso!
Los tontos útiles
En el siglo XX las empresas han ido necesitando perfiles más cualificados y la educación pública daba muchas facilidades.
Sin embargo, es chocante que estás personas “tan cultas” no hayamos sido intelectuales librepensadores, sino, más bien tontos útiles,
No hemos recibido educación para estar informados y pensar, sino para estar ocupados en pensar lo que convenía que pensáramos.
De esta forma, hemos sido empleados ocupados en realizar las tareas que se nos encomendasen sin ponernos a cavilar si estas tareas estaban apoyando una causa beneficiosa para la sociedad o solamente un salario al mes y el lucro de una élite de ética dudosa.
¿Hemos participado en un sistema económico y social injusto por nuestra dependencia del empleo?
La realidad
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- La realidad es que de todo lo que nos han metido en la cabeza a través de largos años de estudio, sólo un pequeño porcentaje ha servido para desempeñar nuestro trabajo. El resto no ha sido más que una carrera de obstáculos sin sentido. ¿Crees que te ha hecho mejor persona? Creo que tú mismo te has hecho mejor persona, no tu educación.
- La realidad es que hemos aprendido muchas cosas que no servían a nadie, por lo tanto, nadie iba a pagar por ellas.
- La realidad es que nos han enseñado muchas cosas pero no nos han enseñado a sacar provecho económico de ellas y esto nos ha mantenido dependientes.
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Creo que he dedicado al estudio más horas de mi vida que a cualquier otra actividad. Me he tirado de los pelos cuando me he dado cuenta de que un jardinero, un cocinero, estaban ganando más que yo.
Me he asombrado de ver a personas con pocos estudios, pero con ideas muy claras montar negocios y hacerse ricos.
Esta es la idea que transmite Kiyosaki en “Padre rico, padre pobre”, con la que no he tenido más remedio que coincidir.
Y ahora, ¿qué?
Pues, ahora se abre para nosotros una oportunidad nunca vista. Tenemos la ocasión de darnos a conocer a multitudes a través de Internet. Esta posibilidad antes sólo era accesible para unos pocos a través de los medios de comunicación de masas.
Tú, ahora, puedes ser tu marca, encontrar a las personas o empresas interesadas en contratar tus servicios o comprar tus productos.
No es necesario que seas un superexperto, solamente que puedas satisfacer una necesidad o un deseo de un colectivo.
Tiene que saber utilizar el canal de Internet, el marketing y la tecnología. Mucho más sencillo que todo lo que has hecho antes.
Hoy, más que nunca, te puedes permitir ser quien eres (sin tener que amoldarte para gustar a todo el mundo) y vivir de tu pasión (que puede estar relacionada con un crear un mundo más justo y mejor), esto será lo que te diferencie de tu competencia, lo que atraiga a tu público y lo que te hará sentirte feliz ganando dinero de clientes que te aprecian y a los que aprecias. Clientes que te premian.
Me ha encantado, Paloma. Tienes toda la razón del mundo. Gracias por decirlo tan claro.
ResponderEliminarPues todavía hay quien no se entera, la mayoría. Gracias por tu comentario.
ResponderEliminar[…] Te recomiendo leer: Que nos enseña el chiste de los tres loros sobre nuestros proyectos profesionales […]
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